INTERIORES



Al despertar esta mañana,
¡la iluminación!.

Sentado en mi silla
observo la belleza
que hay ante mí
y también la que no hay.

Para descansar, sexo o leer un poco.
Zen cotidiano,
despertar cotidiano.
 
Para despertar por la mañana.
quitarse las legañas y
contemplar a alguien en el espejo:
Zen cotidiano.
 
 Bajando las escaleras
conscientemente.
¿A donde dirigiré mis pasos?
Zen cotidiano.

Cuando estés listo,
el maestro aparecerá
tras la cortina.

Tras la ventana del monasterio,
la dimensión última.
Solo en el aquí
y en el ahora.

Tras la ventana
del hospital
muerte y vida
se confunden.
   
 
 




    
 
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